martes 9 de febrero de 2010

Sí, tiempo para todo...

Ahora que todo mi tiempo es libre me ha dado por releer algún libro de los que guardo en los estantes de mi humilde biblioteca y me arrepiento de no haber leído mucho más. ¡Lo que me he perdido!. También es cierto que de donde vengo, de la España rural mas rústica (y no es escusa, ojo) aprender a leer y escribir era poco menos que innecesario. ¡Pobres gentes!. Así que quienes pudimos hacerlo fuimos, de algún modo, unos privilegiados. Recuerdo haber oído decir, aunque parezca un hecho anecdótico, que un maestro de escuela fue relevado en el trabajo por exteriorizar su extrañeza "al ver que la mayoría de los adultos firmaban con el dedo por no saber escribir su nombre". Pero bueno, ahora son las cosas de otra manera, todo ha evolucionado, y debemos felicitarnos de ello.
Hoy he elegido un libro de poemas, escrito por Araceli Isabel E. Olmedo, titulado GRITOS DE PAPEL y dedicado a su abuela Isabel "por el amor y dulce recuerdo que le dejó". Quizás que sea este uno de los libros de poemas que mas he releído, sin que sea la poesía la parte literaria de mi especial preferencia. mas bien diría que me gusta tanto por conocer a Araceli Isabel cuando yo tenía edad de poder ser su abuelo, no lo se. Conocemos -eso sí- mucho a su madre (todo un símbolo de la mujer manchega, culta, valiente, mujer mujer, donde las haya) y sabemos que con la calidad de esos mimbres, no puede hacerse un mal cesto. Así es la hija. A mi me hubiera gustado que el libro tuviese más de las ochenta páginas que tiene, aunque sumando las veces que lo he leído las sobrepasa.
Del citado libro, destacaré unos versos elegidos entre otros tantos poemas a los que intento arrancar sonido; tono de voz suficiente para poder escuchar el "dulce recuerdo y el amor" que los alimenta. Son estos:

- Echada sobre la cuna de mis recuerdos
te contemplo. (pág. 33)

- Entre sus manos se vertían
surcos de notas (Pág. 55)

- Me esceucen los ojos de mirarte (pág. 61)

Ah. El libro nos lo regala con una dedicartoria manuscrita que dice: "A Andrés y Mª Jesús, esta bocanada de Amor, para que mis gritos se encuentren con los suyos". ¿Podrá decirse algo mas hermoso? nosotros creemos que no.

Mil gracias, Araceli I, y felicidades por ser cómo eres.



jueves 4 de febrero de 2010

Si solo es un Día, parece poco

Después de convivir tres décadas con el mal o buen recuerdo -según se mire- del cáncer y la aceptación forzosa de las imborrables secuelas que produjo en mí el tratamiento (intervención quirúrgica muy agresiva, radiaciones de cobaltoterápia, etc.) aun me sigo haciendo la mismas preguntas que tantas veces me hice, cuando peor lo estaba pasando. Del cáncer que yo contraje, el de laringe, igual que el de pulmón y algún otro, las autoridades sanitarias nos dicen que el factor de riesgo número uno es el consumo de tabaco y no seré yo quién lo niegue. Lo que me sorprende es la ligereza con que se valora esa verdad y lo poco que se respetan las disposiciones sobre cómo evitar que se fume en lugares donde mas daño haga.
Por ejemplo hoy "Día mundial contra el Cáncer" me sigo preguntando: ¿por qué no declararnos todos contra el cáncer los otros trescientos sesenta y cuatro días de cada año?. ¿Son tantos los intereses económicos a defender, creados en torno al tabaco, para que la salud sea lo de menos? Las campañas informativas sobre prevención (introducidas en las escuelas), la publicación en los diarios de las negativas consecuencias que padece quienes lo contrae, documentar a las familias sobre el uso de métodos de rehabilitación integral, de los que se utilizan para no perder calidad de vida, deberían prodigarse con mayor entusiasmo, o prestarle a todo ello más atención.
Creo, honestamente, que una vez asumido este compromiso-obligación entre las distintas administraciones, local, autonómica, estatal, mantener una campaña contra el cáncer, con carácter permanente y no solo de un Día, sin duda estaría bien visto por quienes pasamos por tan indeseada experiencia y tendría -seguro- el aplauso mas caluroso de la sociedad en general.
Bueno, como el tema da para mucho más, felíz Día y sucesivos.
¡Todos contra el Cáncer!

jueves 28 de enero de 2010

Cuestión de compromiso

Cuando los seres humanos, en particular los cristianos, dejamos de existir - solo físicamente según nuestra santa madre iglesia- acostumbra a pedirse perdón a dios por los pecados que el muerto haya cometido en esta vida y eso está bién. Y dios pedirá (bueno, él puede exigirlo) que se nos perdonen las deudas que hayamos contraido con nuestros semejantes mientras vivimos y tampoco me parece mal. Pues de lo que se trata es hacer el traslado en paz al otro mundo.
Personalmente, de mis cuentas con los "pecados" no se cómo ando, seguramente estoy en números rojos, pero creo que no son muchos, ni graves, ¡menos aun mortales! y que la mayoría se deben a mi ingenuidad, a mi marcada timidéz, a mi escasa formación religiosa, (...) y espero que se me otorgue alguna consideración, divina y humana me da igual, a la hora de tener que rendir cuentas.
Otra cosa será cómo hacer para saldar deudas con mis semejantes. Son tantos, tan variados y tan importantes, los favores recibidos que me faltará tiempo - me temo- para compensarlo, por mucha voluntad y empeño que ponga en ello. Un solo ejemplo: En las clases de erigmofonía para laringectomizados, los asistentes a ellas, incluso familiares que les acompañaban, que son muchos, me agradecían que les enseñase cómo "alumbrar" una nueva voz sin laringe similar a la mia, sin imaginarse el inmenso favor que me estaban haciendo ellos, al creerme parte esencial de la solución al problema de cada uno. ¿Con qué puede pagarse tan buena fe y tanta confianza? yo creo que moriré sin saberlo.
Pero poco importa, si mi ignorancia hace que hasta el final viva tranquilo.
Saludos sinceros

lunes 25 de enero de 2010

TIENES RAZÓN...

¡Jo, que bueno!. Para evitar decir que "ya soy viejo" utilizamos cualquier adjetivo que diga lo mismo sin parecerlo. Y si tenemos que escribirlo, los menos ocurrentes, recorremos la lista de sinónimos que siguen a la palabra "viejo" y manejamos a nuestro gusto el vocablo que mejor quede, con intención de disimular los años cumplidos.
Y si inicio esta entrada con un ¡Jo, que bueno! es porque alguien que se niega (seguro que con razón) a parecer viejo -me dicen- que su edad se debe, mas que a los años cumplidos, a la juventud acumulada durante ese tiempo". ¡Toma ya! ¿A que es bueno?.
Por tanto, adjetivos fuera. Estoy contigo, amigo García.
Saludos

viernes 22 de enero de 2010

Por el humo se sabe donde está el fuego

Hasta que se vió salir humo por las resecas grietas del humedal "Las tablas de Daimiel" -según se va sabiendo ahora- ninguna de las administraciones se había tomado en serio el desastre ecológico que significa los abusos cometidos -con o sin razón- respecto de la extracción de agua subterránea en aquellas comarcas manchegas. Comprendo que algo tendrá que ver el cambio climático en todo esto, ya que las sequías se prolongan en el tiempo mas que antes y la necesidad (el consumo) era también menor que ahora. Tampoco el caudal de los manantiales que alimentan este tipo de humedales aportan la cantidad suficiente para mantener su natural nivel de frondosidad, dado a que fluyen muy mermados y de manera intermitente.
No es que yo sea un ecologista vocacional, ni mucho menos, pero conozco ese trozo de la España rural y me afecta su deterioro. Conozco muy bien el manantial que vierte sobre Las Lagunas de Ruidera, también en Castilla-la Mancha, y hasta pasada la mitad del siglo XX, en años abundantes de húmedad, sin necesidad de grandes diluvios, las inundaciones eran frecuentes en ámplias zonas de la cuenca del rio Guadiana, casi siempre por desbordamiento del propio rio y de los canales que distribuían las aguas a terrenos aptos para regadio. En cambio ahora, salvo lo que se riega con aguas extraidas del subsuelo, todo es secano y la garantía de abastecimiento de agua destinada a todos los usos depende de la cantidad que acumulen los pantanos cuando llueve.
Esperemos, pues, que la climatología sea generosa y el "fuego" de Las Tablas de Daimiel se haya apagado para siempre.
Un saludo emocionado a las gentes de mi tierra.
Adios.