18 mar 2014

ARRIMAR EL HOMBRO. . . .


(Siempre es tiempo de salvar obstáculos y buscar la manera de vivir cada día un poco mejor)



En todo el tiempo que llevamos padeciendo los efectos de la crisis económica, al principio, se nos intentaba tranquilizar desde el poder con que: "Esta situación es un problema no solo del pueblo español, si no que afecta a muchos países de nuestro entorno", "que algunos de esos mismos países lo tienen aun peor que nosotros", "que a los gobiernos les toca hacer recortes (se nos dice que son reajuste) hasta donde sea preciso aunque haya que taparse los oídos para no oír quejarse a la gente", "Que de no hacerlo así, la amenazante depresión económica que nos persigue podría eternizarse y sería peor. 

Al mismo tiempo se nos alienta con alguna frase esperanzadora como éstas: "Mantengamos la calma, que con buena voluntad y el esfuerzo compartido, mas pronto que tarde, saldremos adelante", o que "habiendo pasado media legislatura sin rescatarnos, la media que nos queda servirá para ver que la crisis está llegando a su fin". Con lo cual, la miseria incluso el hambre que está sufriendo mas de media España, pronto pasaría a ser historia para contarla. 

Entre tanto, he aquí la reflexión que hace un grupo de jubilados que se conocen de encontrarse en la puerta del colegio, cuando llevan o recogen a los nietos. El que aparenta ser algo mayor dice:

-      Lo que está sucediendo ahora, según se nos recuerda desde cualquier púlpito o plataforma, nos pasa por haber vivido demasiado tiempo por encima de nuestras posibilidades.  De ahí que, aunque duela decirlo, ahora toca austeridad y moderación en el gasto (lo que se dice arrimar el hombro) si se quiere recuperar el estado de bienestar que se venía disfrutando y que casi se ha perdido.

-       ¿Han oído ustedes lo que acaba de decir por televisión una de las "señorías" en el Congreso de los Diputados? -pregunta uno que solo lleva unos meses prejubilado y cuando le sale hace alguna chapucilla para complementar la endeble pensión que le ha quedado-. Nos dice que aguantemos la respiración un poco mas, porque la UE nos exige algunos ajustes, si queremos sobrevivir a la crisis.

-        Yo no lo he oído ni visto -contesta otro descontento- porque en mi casa llevamos mucho tiempo sin encender la tele, debido a que las noticias solo son conflictos socio-políticos, salvajadas administrativas, corrupción e injusticias, sucesos con sangre, guerras de distinto signo, o programas basura de ínfimo interés. 

-        Es igual, lo diga quién lo diga -responde uno que no se queja de nada- el caso es que si la salida de la crisis radica en aumentar recortes y no gastar volveremos, sin duda, a los tiempos del botijo, el candil, el brasero y la alpargata.

-       Ese parece ser el camino que llevamos -apunta otro con evidente pesimismo- ya que vemos cómo pasa el tiempo y cada día estamos peor. Mucho paro, mas pobreza, mas desesperanza y por tanto mas tristeza.  

Por lo tanto, es lógico que a la gente se le acabe la paciencia y reaccione furiosa contra quién se le supone poder suficiente para solucionarlo. Y lo peor es que los políticos mienten con el mayor descaro y no pasa nada.

-       Todo lo que está pasando -interviene un señor con gafas, calvo, con camisa oscura y pajarita de colores chillones, que llegó mas tarde- por la política antisocial y capitalista que se está haciendo.  Y si resultara que es verdad -añadía- todo lo que se publica acerca de los escándalos que se descubren día sí y día también, ¡ Uffff.. ! habrá que dar la razón a ese viejo periodista deportivo, cuando denunciaba que "España es uno de los países del mundo civilizado con mas golfos por metro cuadrado". ¡ Ahí es na !

Claro que con los nombres que van apareciendo y los titulares de prensa que se leen todos los días, la concepción de país modernizado y económicamente suficiente, queda en el mas absoluto entredicho.


De ahí que los ciudadanos honrados dejen de ser pacientes y salgan a la calle -insisto- a gritar en alto que ellos, como Teruel, también existen.  Que por muchas veces que el poder lo intente, con engaños no se les convencerá, porque la sociedad ya está vacunada contra la mentira. 

Con lo cual, lo de que "ya hemos tocado fondo y estamos saliendo de la crisis" mas que unas declaraciones responsables parece que intentan anestesiar al pueblo para que no despierte y se levante.

Y es que resulta vomitivo ver cómo se esquilma el erario público. Pero no es menos indigesto saber que los culpables encuentran quién les defienda incluso les aplauda, sin reparar en que los ciudadanos honrados, los mas honestos que son la inmensa mayoría,  sin hacer distinción de ideología ni credo, ese tipo de conductas les produce odio y asco a partes iguales.


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9 mar 2014

AMIGOS


(Cultivar las amistades suele ser tan enriquecedor como moral y espiritualmente rentable)




Confieso que se me hubiese hecho muy difícil vivir sin amigos. En cada etapa de mi existencia he procurado cultivar y mantener las mejores relaciones con todo el mundo y sobre todo con aquellas personas en las que he creído poder confiar. Y debo reconocer que en todas esas etapas siempre hubo alguien que en cuanto a empatía y confianza superaba mis anhelados propósitos, por lo que terminábamos siendo auténticos amigos.

Desde aquel grupo de muchachos que compartíamos travesuras y colegio, también "animaladas" inherentes a la adolescencia y primera juventud, después de tanto tiempo transcurrido y el alejamiento de vecindad, aun recuerdo sus nombres con la dilección y estima de siempre. Eso que la gran distancia -insisto- del lugar de residencia actual entre unos y otros nos aleja mas de lo que a todos nos gustaría.

-    Yayo, ponte al teléfono que preguntan por ti -me dice mi nieto, el pequeño-.

-     ¿Te ha dicho quién es? -le pregunto-.

-      No, solo me ha dicho que es un amigo tuyo, creo que del pueblo.  Claro, que yo no le he preguntado nada mas.

Le cojo el teléfono y pregunto:  ¿Diga? . . .  ¡Hola Paco! ¿cómo estás? . . . Y estuvimos un buen rato hablando de cosas nuestras, como siempre.

Paco es uno de esos amigos de la infancia con quien cada vez que nos ponemos a hablar disfrutamos recordando lo que fuera nuestra niñez y sobre todo la bulliciosa y turbulenta adolescencia que nos tocó vivir aquellos tres largos años de guerra civil e  inmediatamente posteriores.  Pues ambos somos de la misma edad y mantenemos muy buena relación desde siempre.  Y como la filosofía que utilizamos tiene su lado positivo, a los dos nos divierte comentar que después de tantas peripecias hemos sobrevivido felizmente.

A veces hablo con otros, también amigos desde siempre, que tampoco quieren que perdamos el contacto y así evitar que el silencio pudiera distanciarnos aun mas de lo que estamos y enfriarse nuestra amistad.

Y otro tanto me ha ido sucediendo en el ámbito laboral con alguno de mis compañeros de trabajo, ya jubilados todos, con quienes aun mantengo muy buen trato  en razón de la sana complicidad que fuimos adquiriendo con el tiempo.  Y es que al no estar nuestra relación condicionada por la oportunidad ni la envidia u otros extraños intereses, a ninguno se nos ocurrió ponerle fecha de caducidad.

Hace unos días recibo una llamada telefónica en casa y al descolgar oigo una voz que pregunta por mi nombre. La reconozco y respondo:

-     ¡Hola, amigo David!. Que alegría oírte después de haber pasado tanto tiempo.

-      ¡Toma! -exclama él- la misma alegría que he sentido yo al ver que con solo dos palabras me hayas reconocido.  Eso que cuando he decidido llamarte me temía que te habrías olvidado.

-     Hombre, tu voz siempre fue y aun lo es inconfundible -le respondí en tono  halagador- y yo, particularmente, la tengo bien grabada, porque fueron muchos años los que estuvimos trabajando juntos.  Además te recuerdo que, cuando me operaron el cáncer de laringe, me mutilaron las cuerdas vocales y me quitaron la voz, pero no la memoria ni la capacidad de intuición. (Los dos nos reímos a gusto). Aunque quisiera, tampoco podría negar que en algún momento de nuestra charla nos emocionamos, ya que éste fue unos de los colegas, como se usa decir ahora, con quién mas tiempo compartí tareas laborales. También por ser él uno de los primeros en celebrar con gran  contento mi curación total, así como felicitarme por el hecho de haber podido reincorporarme sin limitación alguna a mi puesto de trabajo.

En estos últimos años, desde que me jubilara, he dedicado la mayor parte de mi tiempo a la rehabilitación de otros laringectomizados, como yo. Y a pesar de tanta dificultad y la dureza de los ejercicios en clase, de entre los que fueran "mis alumnos" tengo muy buenos amigos que también gustan de recordar conmigo aquella dura etapa que hubimos de recorrer juntos, hasta vencer cantidad de obstáculos y volver a hablar de nuevo.

¿Cuesta tanto -me pregunto- ejercer el la estima, la cortesía, el respeto, entre personas civilizadas?  yo creo que no.  Mas bien creo que eso significaría (hablo desde mi experiencia) disponerse a tratar a los otros  como nos gustaría ser tratados nosotros mismos. Lo cual resultaría, sin duda, hondamente enriquecedor.














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2 mar 2014

EL VINO, VINO


A cualquier mortal originario de La Mancha del Quijote y criado entre viñedos, quinterías, jaraices, trujales y tinajas, percibiendo desde niño el olor a pan tierno de tahona y mosto fresco azufrado en tiempo de vendimia, ha de inquietarle que se hable del consumo de vino en términos tan negativos incluso perniciosos como a veces se habla. Para colmo, se hace con una malicia apabullante, ya que sumar el vino a las sustancias tóxicas prohibidas, como poco parece una exageración.

-   Juanito, ven aquí y tomate esta yema con vino y azúcar que te ha hecho la abuela. Anda hermoso, que verás lo buena que está.

-    No tengo gana -contesta el niño-.

-     Nunca tienes hambre, ya lo sé, pero tienes que alimentarte -argumenta la abuela- y si no comes tendremos que llevarte al médico.

El niño coge el vaso con ambas manos, cierra los ojos y se lo toma de un tirón. La abuela queda tan tranquila y el nieto se vuelve a jugar con los amigos. Y es que al salir del colegio, por las tardes, era costumbre dar a los niños de merendar un batido de yema de huevo, vino tinto y azúcar, o una orilla de pan empapada de vino con azúcar, o mosto hervido (arrope) y nadie pensaba en el riesgo de adquirir hábitos perjudiciales. Es de suponer que en Jaén esas catas serían de aceite de oliva, y en Guadalajara de miel, por ejemplo.

Por tanto, a los "manchegos" nos disgusta que se pretenda reducir el vino en la carta o menú de los restaurantes, tanto como el que figure en la etiqueta de las botellas la advertencia de que su uso podría hacer caer en el alcoholismo.  Lo cual sería una ligereza, por no decir otra cosa. Distinto sería que en centros educativos se enseñara que "consumir alcohol en cantidad excesiva puede crear adición". Con lo cual, recomendar evitar abusos, creo que sería lo correcto.

El consumo de vino, a diferencia del tabaco y otras sustancias tóxicas, si no existe motivo para evitarlo, ni los médicos lo desaconsejan. Algunos incluso lo recomiendan como complemento alimenticio.

-    Usted, como tiene unos kilos de mas -decía el nutricionista a su cliente- modere el consumo de alcohol y de grasas animales y bastará para rebajar el peso.

-     Ahora no tomo nada de eso -responde-  por que visité al médico de familia y me dijo. "de alcohol y grasa animal nada". Así de contundente.

-   Bueno, bueno, tampoco hay que exagerar -subraya el dietista- la grasa que tiene el jamón de bellota, sin abusar no es mala. Y si toma un par de copas de vino al día, sobre todo en las comidas, tampoco perjudica.

No hace mucho tiempo, en plena campaña antidrogas en que se incluía el tabaco y el alcohol, entré en una de las mejores licorerías de Barcelona y quedé maravillado al ver los expositores con botellas de vino de diversos tipos y elaboraciones. Los había (y los hay) de todas las regiones vitivinícolas de nuestro país incluso del extranjero. Pero al ver la vitrina de Castilla la Mancha no pude disimular mi orgullo de haber sido viñero y que tan a gala mantengo aún.

Después de presentarme al dependiente, hablamos largo y tendido sobre la desproporcionada campaña que se hace contra el consumo de alcohol y en particular del vino. Ni ellos entendían por qué no se hace mas publicidad educativa y se enseña la cualidad de un producto con tanto arraigo social incluso cultural como es el vino. En nuestra charla hicimos el recorrido que tiene la elaboración de los vinos, desde que se cortan los racimos en el sarmiento, hasta verlo tan lustrosamente embotellado y dispuesto para consumirlo.

-    Estos vinos -me decía el amable dependiente- hasta llegar a ser lo que son ahora, han tenido que pasar por meticulosos procesos  y diversas cadenas de elaboración que mucha gente desconoce.

-     Tiene usted razón -le respondí- aunque sobre el vino hay tanta leyenda, que pocos serán los que desconozcan los efectos provechosos que lo enriquecen. Quizás que pocos conozcan el uso que nuestras abuelas hacían del vino - me permití comentarle- Ya que ¡hasta ellas! empapaban los mendrugos de pan duro y se los daban de comer a las gallinas cuando "cluecas" incubaban sus huevos en el propio nido.

En definitiva, que a la defensa del consumo moderado del alcohol en cualquiera de sus elaborados, hay que sumar la inteligencia suficiente para evitar los excesos y con eso creo que bastaría.




















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16 feb 2014

HUELLAS



(Mirando hacia atrás, recordando la infancia de los que ya somos viejos, comprobamos que algunas arrugas de nuestra piel son cicatrices)



En lo que llamamos el interior del país, los jóvenes de postguerra (década de los cuarenta del siglo XX) la mayoría adolescentes sin escolarizar en particular los hijos de familias campesinas sin propiedades suficientes para trabajar ellos mismos sus propias tierras y vivir de ellas, a la mayoría de éstos -insisto- aun siendo todavía muy jóvenes se colocaban a trabajar en "lo ajeno", que significaba hacerlo en fincas de agricultores acomodados o en haciendas de alguno de los pocos terratenientes que existían por aquellos pagos. Y me refiero a la sabiduría o al conocimiento que por entonces tenía la población rural en general.

Otros jóvenes, hijos de gente urbana con posibles o profesiones liberales, unos por tradición familiar y otros por mera recomendación de sus mayores, preferían seguir  los mismos pasos que éstos y formarse adecuadamente mirando al futuro. Lo importante era lograr el nivel de capacidad profesional suficiente para ganarse la vida trabajando, pero sin necesidad de salir del casco urbano y así evitar sufrir las penalidades que conlleva el trabajo en el campo.

En las inmensas llanuras del centro del país (me refiero a La Mancha) al margen de los trabajos de la agricultura y la ganadería, realizados por gañanes, peones o viñeros sin especialidad, pastores, los oficios indispensables y de mas aceptación en la población solían ser: Herrero, carretero, guarnicionero, albañil, bodeguero y otros. Profesiones que en muchos casos eran los mismos padres quienes inculcaban  a sus hijos la conveniencia de aprenderlos, ya que para ser "hombres de provecho" -decían- no era preciso estudiar. Bastaba con asistir algún tiempo a cualquier escuela como las de "La Palomara", "El Pitito", "Picalé", . . . para aprender a leer y escribir y las cuatro reglas básicas de la aritmética. 
Pues ir a colegios donde poder estudiar una carrera aunque fuese de grado medio se consideraba un mérito de privilegiados. O dicho de otra manera: esos estudios estaban destinados a los hijos de familias pudientes o ricas y poco más.

Pero a lo que iba: Quienes pasamos nuestra adolescencia y buena parte de la juventud en aquellos penosos años, cuando aún no nos habíamos sacudido el miedo acumulado durante ¡treinta y cuatro meses! de fuego cruzado, metralla, sangre y devastación, sumado todo ese tiempo a los conflictos anteriores a la declaración de guerra y a los años "victoriosos" de la horrorosa postguerra, es demasiado tiempo. Todo el mundo sabe que fuimos la generación que mas dificultades encontramos para realizarnos en libertad y conformar sin ningún tipo de presión nuestra propia personalidad. Además, al intentar ser libres, cualquier error que cometiésemos era tanto como convertirnos en delincuentes o cuando menos en pecadores convulsivos o crónicos. Y es que traspasar los límites impuestos por unas leyes elaboradas en un régimen totalitario, hechas por los adultos de la época, siguiendo las pautas que marcaban los uniformes militares, las roídas y negras sotanas y las puñeteras togas, también negras, basado todo ello en el atrasado y rancio concepto de lo que debía ser según ellos un buen ciudadano -insisto- o era delito o era pecado. Es decir, que ya rebasada con creces la mayoría de edad, nuestra capacidad para decidir por sí mismos, en multitud de casos, era prácticamente nula.

Sí, ya se que a la juventud de ahora le costará entenderlo. Pero cuando pasaban unos años del cumplimiento del servicio militar obligatorio, sin haber cumplido aun los treinta, se nos colgaba el San Benito de  solterones, lo que significaba pasar de un colectivo con futuro, a formar parte del "Club de los Prescindibles".

Menos mal que con el tiempo se ha ido viendo que la vida es mucho mas que una órbita o contorno reducida a vínculos consanguíneos y venerables. La juventud ha sentido, ha amado y deseado con igual emoción incluso naturalidad de siempre aunque ahora, gracias al progreso, se exprese de otra manera.

Cuando me miro las arrugas y descubro entre ellas cicatrices de aquél tiempo, no se me ocurre otra cosa que la de implorar mirando al cielo "que la democracia no condene a nuestros nietos a repetir el esfuerzo que tuvimos que hacer nosotros para llegar hasta aquí".



















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3 feb 2014

AVENTUREROS Y SABIOS LOCOS

(La Mancha es tierra donde nacen y mueren reconocidos pensadores, de los que siempre quedan sus obras y sus nombres)





Observo que conforme vamos haciéndonos viejos solemos recordar mejor hechos de nuestro pasado que de lo recientemente ocurrido. 
De ahí que al tener noticas de la muerte de nuestro admirado paisano e intelectual Félix Grande, me vengan a la memoria  imágenes suyas, de cuando repartía leche a domicilio en una bicicleta cargada con un par de cántaros de latón galvanizado muy brillantes, sujetos cada uno de ellos a ambos lados del portaequipajes. Lo cual ya era un gran adelanto, porque poco tiempo antes se ordeñaban las cabras directamente en el cazo o puchero a la puerta de los parroquianos.

Honestamente, confieso conocer poco la obra literaria de Félix Grande y ahora me arrepiento de no haberle leído mucho más. Pues aunque le tuve cierto apego, por saber que se trataba de uno de esos tomelloseros (él se hacía llamar así aunque naciese en Mérida) hecho así mismo como tantos otros,  a su obra no le presté -insisto- la atención que ahora veo que merecía y bien que lo siento.

No obstante, tengo en mis manos el número uno de la revista ALAMBOR, editada por Gráficas Dante S.L. (1982) y que conservo como "oro en paño", donde se homenajea a Él junto a Eladio Cabañero, y saboreo sus páginas cual fuese un sabroso manjar. 
En ella, como siento ansia de hablar de Félix, encuentro un hermoso poema suyo titulado PREMONICIÓN, que me permito transcribir a continuación y que dice:

"Al fondo del espejo verás, 
cuando seas viejo, 
no tu cara de anciano, 
no los ojos donde se te acumulan tus despojos, 
no la ruina en que te hayas convertido,

no la misericordia del olvido si no tu eterna historia, 
que habita en tu memoria un borbotón de años, 
bajando los peldaños de una horrenda escalera de alegría, 
que ya no es tuya pero que fue mía.

Verás la vejez, no la mustia si no toda la angustia del esplendor, 
la juventud, la vida disfrutada y perdida. 
Pero nunca olvidada. 

Verás únicamente a tu mirada. La verás con espanto.

Y todo por haber amado tanto".

También me tomo la licencia de reproducir unas frases recién expresadas por doña Francisca Aguirre, su viuda, que no deberían dejar indiferentes ni a propios ni a extraños.

Mi marido soñaba que "Los hombres vivirían para ayudarse unos a otros, no para despedazarse entre ellos".  
 También pensaba, como idealista que era que "Los seres humanos deberíamos tener ideales y vivirlos con hechos, no con fantasías".

Como también tocaba la guitarra flamenca (eso no se daría muy bien) cuando conoció a Paco de Lucía dijo a su mujer: "Paca, tengo que retirarme de esto de la guitarra, porque al lado de este bicho no hay quién haga nada".  Dice que rieron los dos.

Su viuda no niega que Félix era un hombre de izquierdas, un verdadero humanista. Que presumía de parecerse mucho a su padre y a su abuelo, conocidos en Tomelloso por "Los Palancas".

Descanse en Paz el poeta, el escritor, el hombre y ser humano por encima de todo.  Su recuerdo quedará ubicado en ese lugar espiritual y eterno que nos pertenece a todos.
























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